• Los gestos olvidados
  • El final de la canción
  • Make it work
  • Tenemos derecho a jugar
  • Techos
  • Te echo de menos
  • Le phare du Four
  • Hug
  • Es necesario
  • La rugosidad de las piedras
  • Un paciente en disminución
  • Viaje de ida (IV) - Caja de folios con recuerdos
  • Viaje de ida (III) - El canto de los vencejos
  • Viaje de ida (II) - El cajón de los incendios
  • Viaje de ida (I) - La habitación de las cosas
  • Siete minutos de silencio llenos de vida
  • Como los demás creen que uno es
  • Saber leer
  • Señor Lápiz
  • ¿Para qué quiero este dedo?
  • Milo tiene ganas de volar
  • Children of God
  • Milo tiene ganas de pasear
  • Diente de león
  • Las hermanas Bunner, Edith Wharton
  • Beautiful thing
  • Volver
  • Echar a volar

20.2.12

Children of God

20 de febrero de 2012

No es casual que el tema musical del trailer promocional de la película Children of God sea un tema compuesto por Mark Isham para una maravilla de película como Crash. Children of God también es la historia de varias personas que chocan contra sí mismas, contra quienes creen conocer y contra lo/s desconocido/s.



Contar la homosexualidad, darla a conocer, hacer que se manifieste en el cine como un tema envuelto en polémica, entre la lucha por los derechos y el castigo feroz de las religiones, la ignorancia y el miedo, sigue siendo necesario y Children of God denuncia esta brecha, saca a relucir el choque durísimo que se está llevando a cabo hoy en un Estado en el que la homosexualidad es legal desde hace veinte años pero que a duras penas ha firmado y ratificado tres de los diecisiete Tratados internacionales en materia de Derechos humanos. Esta supuesta legalidad de la homosexualidad en realidad es sólo una concesión: no pasa nada si se mantiene a raya pero si se muestra en público es un delito penado con hasta 20 años de cárcel. La verdadera realidad en Bahamas, como en prácticamente todos los rincones del planeta, sólo se puede ver durante la baja mar.



Mark Isham - A really good cloak

13.2.12

Milo tiene ganas de pasear

13 de febrero de 2012


Milo tiene ganas de pasear. Creo que es lo que más le gusta aunque él todavía es muy joven para saber lo que más le gusta y yo llevo demasiado poco tiempo con él como para estar seguro de saber lo que quiere. Pero me mira con esas ganas. Me dice "adelante, levántate, deja de escribir y vamos juntos a dar un paseo".


No conoce el barrio aún. Ha llegado a casa esta tarde y lo primero que ha hecho ha sido olerlo todo. Las sillas, las mesas, las puertas, los rincones, la maceta, mi cama. Al principio pensaba que se estaba haciendo con las cosas pero después de un rato me he dado cuenta de que en realidad buscaba. Dos horas después de emprender el viaje por habitación, cocina, salón, pasillo y baño, ha encontrado un sitio en el que descansar con calma: se ha tumbado junto a la estantería que sostiene todos mis libros.


Desde ahí es desde donde me mira ahora. Lo hace fijamente, con cara de "bueno ¿a qué esperas?". Así que, sin ánimo de malcriarlo, voy a hacerle caso. Creo que además es una buena forma de empezar a conocernos.




Working for a nuclear free city - Quite place
A hiding place beneath blue skies.

Entrada publicada originalmente el 24 de septiembre de 2009 en Con el mundo a tus pies

Imagen: Stinson Beach (Flickr)

2.2.12

Diente de león

2 de febrero de 2012


Imagino a Luis, con cuarenta y siete años, cargado de proyectos y no sólo deseoso de querer llevarlos a cabo, sino incluso completamente dispuesto a hacerlo. Por eso hoy, al leer en el móvil la noticia de su muerte, no he podido evitar pensar en la cantidad de cosas que le quedarían por hacer, en la de cosas que a cualquiera de nosotros se nos quedarían en el tintero.


Yo esta noche no he querido verlo, así que no recuerdo muy bien la última vez que lo hice. Seguro que fue en una cena y apostaría algo a que ya no quiso besarnos al despedirse. Lo haría moviendo las dos manos, levantadas a la vez a la altura del pecho, en la puerta del restaurante donde cenamos. Sí recuerdo, en cambio, la noche en que él y yo nos conocimos hace nueve, diez u once años. Quedamos para tomar algo en su casa, charlamos durante una hora, tal vez dos, y después nada: ocho, nueve o diez años sin volver a vernos hasta hace más o menos dos tres noviembres. Así que hoy, al ver a su novio allí, lógicamente destrozado, no he podido evitar preguntarme qué hubiera pasado si.


Decides volver a verte y nunca se sabe; decides no volver a hacerlo, y tampoco. Pero puedes decidir qué es para ti importante, qué quieres hacer, y hacerlo ya, y qué cosas no te importa dejar para más adelante. Al final se trata de actuar hasta que, de repente, pequeños gestos quizá sin importancia (dejar una llamada para mañana, darte por besado, decir lo que piensas...) cobran verdadero significado, nos convertimos en dientes de león cuyas semillas se nos escapan a merced del viento y descubrimos que toda nuestra vida no es más que el resultado de una infinidad de decisiciones cuyas consecuencias o bien no podemos prever o bien no importan.




The Cinematic Orchestra feat. Fontella Bass - Breathe
Breathe out through me.
Imagen: Dandelion family (Flickr)
 
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